Caminar puede resultar un ejercicio muy favorable para endurecer los glúteos. Pero todo dependerá de la velocidad que le imprimas a tus pasos y del terreno que escojas para esta tarea. En todo caso, es una actividad física que favorece la salud física y mental. Conoce cómo puedes sacarle mucha más ventaja.
Expertos en el mundo fitness aseguran que, si caminas a muy buena velocidad y en una pendiente activa, podrás conseguir muy buenos resultados en tus glúteos, ya que los ejercitarás, los volverás mucho más fuertes y, en general, pondrás en práctica un entrenamiento muy efectivo.
Cómo caminar para tonificar glúteos
Si además caminas en cuestas, las ventajas de esta actividad física se potencian todavía más, porque se activan mucho más los glúteos y, además, aumenta la frecuencia cardíaca. Esta rutina deportiva se hace mucho más efectiva.
Entre otras recomendaciones a seguir, está el que, al momento de caminar, aprietes tus glúteos, porque esto hace que se activen y, además, ocurrirá en un mayor grado si antes de iniciar el ejercicio de la caminata activas todo tu cuerpo en general. Es importante, además, que en todo momento mantengas una postura erguida y que le sumes peso a este recorrido. Para ello, acude a unas mancuernas en las manos, que va a ser mucho más efectivo incluso que el uso de unas tobilleras.
El tiempo también juega un papel clave en esta rutina de ejercicio. Se recomienda caminar entre 20 a 60 minutos al día, tomando en cuenta que la inclinación es más importante que la velocidad y la distancia.
¿Qué es caminar en cuestas?
Se trata de caminar por terrenos inclinados. Esta actividad se puede dar en escenarios naturales, como colinas o montañas, o utilizando una cinta de correr con inclinación. Toma en cuenta que, si hay elevación, hay un aumento de la dificultad y se activan diferentes grupos musculares.