Los jumping jacks, o saltos de tijera, son un clásico del entrenamiento físico que combina los beneficios del cardio con la tonificación muscular. Este ejercicio no requiere equipo especial y tiene la capacidad de activar el cuerpo de manera global y mejorar tanto la resistencia cardiovascular como la fuerza muscular.
Los jumping jacks consisten en un movimiento rítmico y repetitivo que involucra todo el cuerpo. Su ejecución es simple: de pie, con los pies juntos y los brazos relajados a los costados, salta abriendo las piernas lateralmente mientras llevas los brazos por encima de la cabeza.
Salta nuevamente para juntar las piernas y bajar los brazos a los costados. Continúa el movimiento de forma fluida, manteniendo un ritmo constante.
Este ejercicio aumenta rápidamente la frecuencia cardíaca, lo que mejora la circulación sanguínea y la resistencia cardiovascular. Además, al involucrar grandes grupos musculares, es ideal para tonificar piernas, glúteos, core y brazos.
Uno de los beneficios de los jumping jacks es que se nota una mejora cardiovascular, ya que eleva el ritmo fortaleciendo el corazón y mejorando la capacidad aeróbica.
Este ejercicio trabaja principalmente cuádriceps, glúteos, abductores y aductores, además de activar el core. No necesita equipos ni grandes espacios, lo que lo convierte en una opción práctica para entrenar en casa.
Incluso, se pueden adaptar a diferentes niveles de intensidad, dependiendo del ritmo y número de repeticiones. Aunque los jumping jacks son aptos para la mayoría, es importante realizarlos correctamente para maximizar sus beneficios y prevenir lesiones.