Si estás aquí es porque definitivamente estás en la búsqueda de ejercicios para bajar la pancita, pero sin tener que acudir a una rutina extenuante y muy exigente. Para esto, te vamos a recomendar un método altamente efectivo y útil para los más principiantes en el mundo fitness, el cual es capaz de transformar tu cuerpo con total seguridad.
Hablamos de las sentadillas curvas, las cuales son capaces de fortalecer las piernas y con el paso del tiempo, reducirá por completo las medidas de tu abdomen. He aquí las ventajas de estos ejercicios caseros.
Ventajas de estos ejercicios
En pocas palabras, es una versión más innovadora de las sentadillas convencionales que busca combinar equilibrio, resistencia y tonificación. Es un movimiento que no solo centrará todo su fortalecimiento en las piernas, sino que también ayuda a reducir la grasa abdominal, mejorando la postura y la estabilidad.
Básicamente, se diferencia de las sentadillas convencionales, gracias a un ligero movimiento de rotación en la parte inferior del cuerpo. Este giro, por muy insólito que suene, es capaz de activar más músculos, como los oblicuos y el core, mientras trabajan los glúteos, los muslos y las pantorrillas.
Además, estos ejercicios curvos permiten mejorar la flexibilidad y refuerza la coordinación. De hecho, he aquí algunos de sus beneficios:
- Tonifican piernas y glúteos: ya que involucra varios grupos musculares de las piernas, este ejercicio es ideal para fortalecer y moldear.
- Reducen grasa abdominal: el gran beneficio de estos ejercicios. Esto se debe a la rotación lateral que activa los músculos del abdomen y los oblicuos, ayudando a quemar grasa localizada.
- Mejoran el equilibrio y la postura: un dato no menor y es que, al realizar movimientos controlados, se trabaja la estabilidad y se fortalece el core.
Así se hace
Posición inicial: debes ubicarte de pie con las piernas separadas al ancho de los hombros y los brazos extendidos hacia adelante para mantener el equilibrio.
- Movimiento descendente: luego vas a bajar en una sentadilla tradicional hasta que los muslos queden paralelos al suelo. Mantén el abdomen contraído.
- Rotación: justo en esa misma posición baja, gira ligeramente el torso hacia un lado, moviendo la cadera en esa dirección. Asegúrate de no torcer demasiado las rodillas.
- Regreso al centro: regresa a la posición central y sube lentamente.
- Repite: procede a alternar el giro hacia ambos lados en cada repetición.
Como estarás recién iniciándote en estos ejercicios caseros, lo recomendado es que hagas unas 12 a 15 repeticiones por lado en 3 series en total. Esto por lo menos 3 veces por semana. Si lo cumples al pie de la letra, podrás avanzar rápidamente en la transformación de tu cuerpo.