Una colección de monedas, conocida como la Colección Traveller, está a punto de hacer historia en el mundo de la numismática. Con un valor estimado que supera los 100 millones de dólares, esta vasta colección, que incluye piezas de más de 100 territorios y abarca desde la antigüedad hasta la era moderna, se subastará en los próximos tres años, comenzando el 20 de mayo.
Lo que hace aún más extraordinaria a esta colección es su fascinante historia. El coleccionista original, cuya identidad permanece en el anonimato, comenzó a adquirir monedas de oro tras el desplome de Wall Street en 1929. Su pasión lo llevó a reunir alrededor de 15.000 monedas, cada una con un gran valor histórico, belleza y rareza.
Durante la década de 1930, el coleccionista y su esposa viajaron extensamente por América y Europa, adquiriendo monedas raras y significativas a medida que avanzaban. En un acto de previsión ante la creciente amenaza del partido nazi, el coleccionista decidió enterrar su tesoro en cajas de aluminio bajo tierra, donde permanecieron ocultas durante cinco décadas.
La Colección Traveller es única en su clase, no solo por su valor económico, sino también por su excepcional estado de conservación. Muchas de las monedas se encuentran en condiciones nunca vistas en la época moderna. Además, algunas de ellas nunca se han ofrecido en una subasta pública, lo que subraya su considerable rareza.
Entre las piezas más destacadas se encuentra una moneda de oro de 100 ducados de Fernando III de Habsburgo, acuñada en 1629, y un conjunto excepcionalmente raro de cinco tomanes, acuñados en Persia a finales del siglo XVIII y principios del XIX.
La casa de subastas Numismatica Ars Classica será la encargada de llevar a cabo esta venta histórica. Arturo Russo, director de la casa de subastas, ha declarado que la Colección Traveller representa un hito en la historia de la numismática, debido a la amplia gama y excelente calidad de las monedas, así como a la fascinante historia de su formación.
David Guest, consultor de la colección, también expresó su asombro ante la calidad y rareza de las monedas, muchas de las cuales no se habían visto en el mercado en más de 80 años.
La Colección Traveller es un testimonio del poder de la historia y la belleza de las monedas, y su próxima subasta promete ser un evento sin precedentes en el mundo de la numismática.