En el mundo de las plantas ornamentales, muy pocas especies logran combinar belleza y resistencia como las que te recomendaremos en este artículo. Estamos hablando de las surfinias, primas de las begonias y parientes cercanas de las petunias, las cuales son la opción ideal para llenar de color balcones y jardines.
Su crecimiento rápido, su resistencia y su explosión de flores las convierten en una de las plantas colgantes más populares en el mundo de la jardinería. Aunque las petunias tienen su origen en Argentina y Brasil, la surfinia (Petunia hybrida 'Surfinia') es un híbrido desarrollado hace más de 30 años en Japón por la empresa Suntory, que aún conserva la patente de la variedad.
- Flores en abundancia y en una gran variedad de colores
Las surfinias pueden alcanzar hasta 40 cm de altura y presentan un crecimiento denso y tupido, con tallos colgantes que pueden extenderse hasta un metro de longitud. Las flores de esta planta la podemos encontrar desde el blanco hasta el amarillo, rosa, rojo, azul, violeta e incluso combinaciones bicolores o tricolores.
Estas flores no solo decoran, sino que llenan de vida los espacios de tu hogar, siendo una opción excelente para quienes buscan un toque vibrante y natural. Cabe mencionar que la floración comienza en primavera y se prolonga hasta las primeras heladas, momento en el cual la planta muere si no se toman medidas para conservarla durante el invierno.
- Sol y protección: las claves para una floración perfecta
A diferencia de otras petunias, las surfinias requieren una ubicación cálida y soleada para desarrollarse plenamente, pero ten en cuenta que pueden sobrevivir en zonas con sombra. La falta de luz afectará su crecimiento y reducirá considerablemente la producción de flores, pero sobrevivirá.
Asimismo, es aconsejable protegerlas del viento fuerte, especialmente si la planta se encuentra en macetas colgantes, para evitar la rotura de sus brotes. En cuanto a la lluvia, las surfinias son más resistentes a la humedad que otras petunias, es preferible ubicarlas en un lugar donde estén un poco protegidas de precipitaciones intensas.
- Riego frecuente y abundante, pero sin encharcar
Ten en cuenta que estas plantas tienen una gran demanda de agua, por lo que deben regarse con regularidad, asegurándose que el sustrato se mantenga húmedo sin llegar al encharcamiento. En días de mucho calor, puede ser necesario regarlas dos veces al día, teniendo en cuenta que, al momento de regarla, es importante dirigir el agua directamente al suelo y evitar mojar las hojas y flores.