Con la llegada de la primavera, nuestras plantas comienzan a mostrar su mejor versión, creciendo con fuerza y llenando los espacios de vida. Este es el momento ideal para trasplantarlas, pero hacerlo de manera correcta es clave para no perjudicarlas. Trasplantar tus plantas puede ser un proceso sencillo si tomas en cuenta algunos consejos esenciales que aseguran su bienestar y desarrollo.
Si eres amante de las plantas y decidiste renovar sus macetas esta temporada, aquí te compartimos cinco recomendaciones para que el proceso sea exitoso y respetuoso con sus necesidades:
Elige el momento adecuado: realiza el trasplante durante el inicio de la primavera, cuando las plantas están en su etapa de crecimiento activo. Evita hacerlo en días muy calurosos o al mediodía, ya que el estrés térmico podría afectarles.
Prepara el nuevo hogar de la planta: utiliza una maceta ligeramente más grande que la anterior y asegúrate de que tenga buen drenaje. Llénala con un sustrato fresco y rico en nutrientes, adaptado al tipo de planta que estás trasplantando.
Desenreda las raíces con cuidado: al sacar la planta de su maceta original, revisa sus raíces. Si están enredadas, desenróscalas suavemente para facilitar su adaptación al nuevo espacio. Evita romperlas o dañarlas en el proceso.
Riega adecuadamente: una vez trasplantada, asegúrate de regar la planta para que el sustrato se asiente y las raíces se hidraten. Sin embargo, no satures el agua, ya que esto podría generar problemas de drenaje.
Dale tiempo para adaptarse: durante las primeras semanas tras el trasplante, coloca la planta en un lugar con luz indirecta y evita cambios bruscos de temperatura. Esto le permitirá adaptarse a su nuevo entorno sin estrés adicional.