Los envases de champú vacíos pueden resultar muy útiles para diferentes tareas en el hogar, tanto decorativas como funcionales, y todo gracias al reciclaje. Entre tantas propuestas de reutilización, surge una muy original: convertir estos artículos plásticos en estuches para anteojos.
Esta alternativa de reuso, además de ser muy práctica, económica y resistente, también pone en práctica la adecuación del plástico con un mejor propósito, fomentando la sostenibilidad. La idea es muy simple de hacer. Se requiere un envase de champú vacío, que además esté limpio y seco; unas tijeras o un cúter; una lija fina o también una lima de uña; pintura acrílica o aerosol (esto es un requerimiento opcional); cinta adhesiva decorativa o pegatinas; un botón de presión, que puede ser velcro o un imán pequeño (esto es para garantizar el cierre del artículo); y un pegamento fuerte o una pistola de silicona.
Una vez que tienes todos estos requerimientos a la mano, procede con el paso a paso para lograr este reciclaje. Lo primero que harás es limpiar el envase, es decir, lo enjuagas, retiras cualquier residuo que quede del champú y lo dejas secar. Con la ayuda de las tijeras o el cúter, vas a hacer un corte: retiras la parte superior del envase y la ajustas a la altura del tamaño de tus lentes o anteojos.
Apoyándote con la lija, vas a suavizar los bordes que cortaste con las tijeras o el cúter para evitar que queden afilados y te lastimes con la manipulación del objeto. Vas a fijar un botón de presión, imán o velcro en la parte superior del estuche, y este es para garantizar su cierre. Si quieres decorar este reciclaje, lo puedes pintar y personalizar de la manera que te guste, con pintura acrílica o de aerosol.
Garantiza que tu estuche reciclado cierre bien; así que haz una prueba colocando los anteojos en su interior para precisar si encajan bien y si el botón de presión, imán o velcro cumple su propósito y hace que este cierre de manera correcta. Este proyecto de reciclaje es una solución económica con la que puedes proteger tus anteojos sin la necesidad de acudir a un estuche convencional, y de paso le das un mejor propósito a este plástico que, por lo general, tiende a ser olvidado o desechado.