Cuando pensamos en plantas para decorar el baño, muchos creen que el potus es la única alternativa, pero te contamos que hay una opción igual de resistente y con beneficios adicionales: la calatea, también conocida como calathea. Esta especie, originaria de las selvas tropicales de América del Sur, no solo le dará un toque único a tus espacios, sino que mejorará la calidad del aire y regulará la humedad de forma natural.
Cabe mencionar que el exceso de humedad puede arruinar cualquier espacio de tu hogar, ya que suele generar problemas de moho, hongos y malos olores. Aunque no lo creas, la calatea es una planta que puede contrarrestar estos inconvenientes gracias a su capacidad de absorber la humedad del ambiente.
Por estas características, esta planta es perfecta para decorar baños, cocinas y otras áreas propensas a la acumulación de vapor. A diferencia de otras especies, la calatea no requiere luz solar directa para prosperar, ya que se desarrolla de manera óptima en la semisombra o sitios con luz filtrada.
- Un espectáculo natural en movimiento
Una de las virtudes más fascinantes de la calatea es su capacidad de “respirar”, puesto que, por la noche, cierra sus hojas y las abre por la mañana. Por este particular comportamiento que la hace única, muchos la apodan como la “planta de la oración”.
Cuidados esenciales
Aunque es una planta muy resistente, requiere ciertos cuidados para mantenerse radiante:
- Riego moderado: utilizar agua sin cal para evitar daños en sus hojas.
- Ambiente húmedo: rociar sus hojas regularmente para replicar su hábitat de origen.
- Temperaturas cálidas: evitar la exposición a corrientes de aire frío o cambios bruscos de temperatura.