A veces, los días pasan volando y entre tantas ocupaciones, nos quedamos sin tiempo para realizar tareas básicas como lavar el cabello. En esas situaciones de apuro, existen trucos de limpieza que pueden salvarnos y hacer que luzcamos presentables en cuestión de minutos. Sorprendentemente, uno de los aliados más útiles en estos casos se encuentra en la cocina: el almidón de maíz.
Este ingrediente, común en muchos hogares, no solo es práctico para la gastronomía, sino que también tiene propiedades que lo convierten en un excelente recurso para emergencias de cuidado personal. Gracias a su capacidad para absorber la grasa, el almidón de maíz puede actuar como un champú seco casero, dejando el cabello más fresco y libre de residuos.
¿Cómo utilizar el almidón de maíz como champú seco?
El procedimiento es sencillo:
-Toma una pequeña cantidad de almidón de maíz y distribúyelo en las raíces del cabello con la ayuda de tus dedos o un cepillo limpio.
-Déjalo actuar durante unos minutos para que absorba la grasa y la suciedad.
-Peina el cabello cuidadosamente para retirar los restos de polvo.
Con este truco de limpieza, podrás resolver cualquier emergencia sin preocupaciones.