Los movimientos planetarios y el eclipse solar del próximo 29 de marzo influirán en cómo se despide la última semana de marzo para todos los signos del zodíaco. Según la astrología y las predicciones de Mizada Mohamed, para muchos de ellos las oportunidades de cambio se avecinan, así como las propuestas de crecimiento personal y profesional.
Mohamed destacó que es un periodo en el que un grupo de signos astrales vivirá momentos de serenidad, equilibrio y estarán muy intuitivos, mientras otros recibirán reconocimientos y aplausos, sin olvidar aquellos que tendrán la desafiante tarea de soltar y transformarse tras dejar todo lo que les pesa y obstaculiza atrás.
Tauro, Géminis, Sagitario y Capricornio son los cuatro signos del zodíaco que vivirán cambios importantes. Todos estos giros o transformaciones serán positivas y los conducirán a algo mejor. Los nacidos bajo la influencia del signo de Tauro, por ejemplo, experimentarán cambios en el hogar y en su economía.
Los nacidos bajo la influencia del signo Géminis comenzarán nuevos proyectos; Sagitario y Capricornio recibirán oportunidades laborales. Por su parte, Virgo, Libra y Piscis vivirán unos días de crecimiento personal y profesional. Las personas de Virgo conseguirán beneficios económicos que los ayudarán a crecer profesionalmente, mientras Libra tomará decisiones importantes antes de despedir a marzo, lo que la conducirá por ese mismo camino.
El signo del zodíaco de Piscis avanzará también hacia nuevos comienzos que implicarán una revolución interior. Los de Aries estarán serenos y enfocados, permitiendo que esta vez sean otros los que tomen decisiones. Acuario estará en la misma sintonía, tranquilo, esperando el paso de Mercurio retrógrado para actuar.
Leo será muy reconocido por estos días, mientras que Escorpio tendrá el valor de dejar atrás todo lo que no le funciona, para así preparar el terreno para las oportunidades que se le avecinan; su magnetismo estará activo y esto lo ayudará. Finalmente, está Cáncer, que verá todo con claridad tanto en el ámbito económico como laboral, y es precisamente este estado de equilibrio lo que lo impulsará a dar sus próximos pasos.