En la constante búsqueda de comidas rápidas, saludables y deliciosas, esta receta se posiciona como una opción infalible. Perfecta para quienes buscan combinar ingredientes accesibles con preparación sencilla, esta cena a base de berenjenas, huevos y atún destaca por su valor nutricional y su versatilidad en la cocina.
Esta receta no solo es ideal para quienes tienen poco tiempo para cocinar, sino también para aquellos que quieren disfrutar de un plato equilibrado y lleno de sabor. Con un puñado de ingredientes que solemos tener en la despensa, es posible transformar una cena común en una experiencia culinaria práctica y deliciosa.
- Ingredientes
Berenjenas medianas (500-600 g), 2 unidades.
Huevos, 6 unidades.
Atún al natural escurrido (180 g, equivalente a un pack de tres latas redondas).
Cebolla mediana, 1 unidad (opcional).
Sal, al gusto.
Pimienta negra molida, al gusto.
Aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas.
Además de estos ingredientes, se pueden añadir especias o hierbas frescas para darle un toque personalizado, como orégano, albahaca o incluso ajo.
- Preparación paso a paso:
Lava las berenjenas, retira los extremos y córtalas en cubos medianos.
Si deseas reducir el amargor, puedes espolvorearles un poco de sal y dejarlas reposar durante 10-15 minutos. Luego, enjuágalas y sécalas con papel de cocina.
En una sartén grande, calienta las dos cucharadas de aceite de oliva a fuego medio.
Agrega las berenjenas y cocínalas hasta que estén tiernas y ligeramente doradas (unos 10 minutos). Remueve ocasionalmente para evitar que se peguen.
Si decides usar cebolla, pícala finamente y añádela a la sartén con las berenjenas. Cocina hasta que esté transparente.
Escurre bien el atún al natural y desmenúzalo. Luego, agrégalo a la sartén con las berenjenas y mezcla bien. Cocina por unos 3-5 minutos para integrar los sabores.
En un bol aparte, bate los huevos con una pizca de sal y pimienta al gusto.
Vierte los huevos batidos sobre la mezcla de berenjenas y atún en la sartén, asegurándote de distribuirlos uniformemente.
Cocina a fuego medio-bajo hasta que los huevos estén cuajados, removiendo de vez en cuando si prefieres una textura más revuelta o dejándolos reposar para formar una especie de tortilla.
Retira del fuego y sirve caliente. Puedes acompañar este plato con una ensalada fresca o unas rebanadas de pan integral para completar la comida.