Una solución creativa para el reciclaje de los frascos de vidrio es convertirlos en unas carameleras de tipo decorativas. Esta propuesta de reutilización de materiales comunes que tenemos en casa no solo le brinda una mano al medioambiente, sino que también es un alivio para los bolsillos.
Para poner en práctica esta idea de reutilización, se necesitan frascos de vidrio que ya no uses, pintura acrílica del color de tu preferencia, papel estampado y barniz para decorar. Se trata de una iniciativa muy fácil de hacer y la cual no exige mucho a nivel logístico.
El primer paso de este proyecto de reciclaje es limpiar y adecuar los frascos de vidrio para tal fin. Esto quiere decir que deben lavarse con agua y jabón, retirar todos los adhesivos o etiquetas de identificación y dejarlos secar.
Una vez que los frascos de vidrio estén listos, procede el segundo paso de este proyecto de reciclaje, que es su decoración. Para lograrlo, es suficiente una o dos manos de pintura acrílica; todo dependerá del nivel de cobertura que le quieras dar y, después, la parte del estampado.
Para estampar los frascos de vidrio hay muchas ideas; una posible es recortar algunas figuras alusivas al nuevo propósito del recipiente y pegarlas con el barniz, o usar el papel en su totalidad. Este artículo, protagonista de las manualidades, le dará un aspecto brillante.
Este trabajo de reciclaje no solo puede ser útil para almacenar caramelos o bombones, también puedes guardar galletas o cualquier otro tipo de dulce. Sin embargo, la idea inicial también puede sufrir algunas ligeras modificaciones y, en lugar de utilizarlo como una caramelera, lo usas como un organizador en general.
Además de promover el reciclaje, la reutilización de materiales y la sostenibilidad, esta propuesta creativa también es una tarea de manualidad que brinda un momento de distracción, relajación e imaginación que puede hacerse de manera individual, con amigos o hasta con los más pequeños de la casa, estos últimos bajo supervisión.