¡Es un hecho! Cada día surgen nuevas recetas que desafían los límites de lo convencional y ofrecen alternativas accesibles para quienes tienen necesidades alimentarias específicas. Hoy, presentamos una preparación especial para los celíacos: muffins sin harina, esponjosos y húmedos por dentro, ideales para disfrutar en el desayuno o como una merienda reconfortante.
Esta receta, además de ser apta para celíacos, destaca por su sencillez y por incorporar ingredientes naturales y llenos de sabor. Los protagonistas son la harina de avena, los plátanos maduros y los arándanos, que juntos crean una combinación perfecta de textura y dulzura. Además, la ausencia de harina tradicional asegura una preparación ligera, pero llena de nutrientes.
- Ingredientes:
240 gramos de harina de avena: una opción rica en fibra y sin gluten para quienes no pueden consumir harina de trigo.
3 plátanos maduros: aportan dulzura natural y contribuyen a una textura húmeda.
125 gramos de arándanos: una explosión de sabor y antioxidantes en cada bocado.
240 mililitros de leche: para dar suavidad y equilibrio a la masa.
2 huevos: esenciales para ligar los ingredientes y conseguir una textura esponjosa.
1 cucharada de levadura química: imprescindible para lograr que los muffins suban y adquieran su forma característica.
1 cucharada de miel: un toque de dulzura que complementa a la perfección los demás ingredientes.
- Paso a paso:
Enciende el horno a 180 °C (356 °F) para que esté listo cuando termines de preparar la mezcla.
Engrasa un molde para muffins o coloca cápsulas de papel en cada cavidad.
En un bol grande, machaca los plátanos maduros hasta formar un puré.
Añade los huevos, la leche y la miel al puré de plátano. Mezcla bien hasta obtener una mezcla homogénea.
En un bol aparte, mezcla la harina de avena con la levadura química.
Poco a poco, incorpora los ingredientes secos a los húmedos, revolviendo suavemente hasta que estén combinados. No mezcles demasiado para evitar que la masa quede densa.
Agrega los arándanos a la mezcla y revuelve con cuidado para distribuirlos de manera uniforme sin que se rompan.
Reparte la masa en el molde para muffins, llenando cada cavidad hasta 3/4 de su capacidad para que tengan espacio para crecer.
Coloca el molde en el horno precalentado y hornea durante 20-25 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro de un muffin, este salga limpio.
Retira los muffins del horno y déjalos enfriar en el molde durante unos 5 minutos. Luego, pásalos a una rejilla para que se enfríen completamente antes de disfrutarlos.