Si buscas una planta que combine estilo, practicidad y encanto natural, hay especies que no puede faltar en tu colección. En esta ocasión, proponemos sumar a tu jardín la cadena de monedas (nombre científico Dischidia nummularia), una suculenta colgante, fácil de cuidar y de tamaño mini.
Conocida por su follaje distintivo y naturaleza resistente, esta planta es perfecta para quienes desean transformar sus espacios sin complicaciones. Originaria de los bosques tropicales del sudeste asiático y Australia, la cadena de monedas cautiva con sus hojas redondeadas y de textura carnosa que, al parecer pequeñas monedas, le dan su nombre.
¿Se puede cultivar sin tierra?
Aunque en su ambiente natural vive sin suelo, en cultivo doméstico generalmente se planta en macetas con sustratos ligeros y bien drenados. Una mezcla recomendada es corteza de pino, fibra de coco y perlita, que permite que el agua fluya sin dificultad evitando el encharcamiento.
En su hábitat natural, esta planta crece sobre árboles sin dañar a sus anfitriones, absorbiendo nutrientes del aire y de los restos orgánicos cercanos. En tu hogar también puedes cultivarla de manera tradicional en macetas con un buen sustrato siempre bien drenado, o incluso imitar su vida epífita fijándola a troncos o musgo.
Cuidados básicos
- Riego controlado: un exceso de agua puede provocar la podredumbre de las raíces. Es esencial permitir que el sustrato se seque parcialmente antes de volver a regar. Para mejorar su estructura, se puede agregar compost o humus de lombriz.
- Clima adecuado: esta planta adora los ambientes cálidos y húmedos, pero no tolera temperaturas inferiores a los 10ºC. En zonas frías, colócala en interiores bien iluminados.
- Pulverización ocasional: si notas que las hojas pierden firmeza o comienzan a arrugarse, es momento de aumentar la humedad ambiental con un poco de agua pulverizada.