Cuando se trata de lucir un maquillaje impecable, la clave está en la preparación previa de la piel. Inspirada en las mujeres coreanas, esta rutina de cuidado está revolucionando la forma en que abordamos la belleza, poniendo el énfasis en una piel hidratada, protegida y radiante para que el maquillaje luzca perfecto y natural.
Este enfoque combina una preparación cuidadosa con la aplicación de productos que no solo hidratan, sino que también cuidan la salud de la piel. La rutina se basa en pasos como la doble limpieza, el uso de tónicos o lociones, sérums y una adecuada hidratación o protección. Esta técnica asegura que la piel esté en las mejores condiciones para recibir productos de maquillaje, permitiendo que se adhieran de manera uniforme y luzcan más naturales.
- Los pasos esenciales para preparar tu piel:
Doble limpieza: este método consiste en usar primero un limpiador a base de aceite y luego uno a base de agua para eliminar impurezas y residuos de maquillaje de manera profunda.
Tónico o loción: prepara la piel para absorber mejor los siguientes productos, equilibrando su pH y dejando una sensación de frescura.
Sérum: actúa como un tratamiento concentrado que aborda necesidades específicas, como hidratación profunda o luminosidad.
Hidratación y protección: una crema hidratante y un protector solar son imprescindibles para mantener la piel suave y protegida de los daños ambientales.
- El toque final
Aplica una base de cobertura ligera para unificar el tono de la piel sin perder su apariencia natural.
Usa un iluminador suave en las zonas altas del rostro, como los pómulos y el puente de la nariz, para dar un efecto de luz.
Corrige imperfecciones específicas, como ojeras, con un corrector, evitando el exceso de producto para mantener un look fresco.