Cuando se trata de mantener nuestro hogar limpio y con un aroma agradable, los secretos de las abuelas suelen ser los mejores aliados. Entre ellos, la sal de mesa se alza como un ingrediente sencillo y económico que, combinado con otros productos básicos del hogar, se convierte en un poderoso truco de limpieza. ¿Lo mejor? Además de limpiar, deja un aroma fresco y natural en cada rincón de la casa.
Hoy en día, muchos optan por métodos caseros para el mantenimiento del hogar, buscando alternativas menos agresivas para el ambiente y más económicas para el bolsillo. Dentro de estos métodos, los trucos de limpieza con sal de mesa son de los más versátiles y efectivos. A continuación, presentamos cinco formas de usar este ingrediente que seguramente ya tienes en tu despensa.
Cinco trucos de la abuela con sal para una casa limpia y perfumada
- Sal y vinagre blanco
Mezclando sal con vinagre blanco obtienes un potente desengrasante natural. Esta solución es ideal para eliminar manchas de grasa difíciles en la cocina o en utensilios de acero inoxidable.
- Bicarbonato, sal y agua
Crea una pasta espesa con estos tres ingredientes para limpiar los azulejos del baño y las juntas entre ellos. Este truco no solo elimina la suciedad, sino que ayuda a prevenir el moho.
- Limón y sal
Si buscas un truco para devolverle el brillo a tus objetos de cobre o latón, nada como esta mezcla. Corta un limón por la mitad, espolvorea sal en la superficie y frótalo sobre el objeto. Después, enjuaga con agua tibia y seca con un trapo limpio.
- Perfuma los ambientes con sal y bicarbonato
Llena pequeños recipientes con una mezcla de sal y bicarbonato, y agrégales unas gotas de tu aceite esencial favorito. Distribúyelos por la casa para neutralizar olores y perfumar naturalmente.
- Usa trapos de microfibra con sal para limpiar vidrios
Añade una cucharadita de sal a un balde de agua caliente y utiliza un trapo de microfibra para limpiar ventanas y espejos. Este truco deja los vidrios impecables y sin marcas.