Esta receta es uno de esos clásicos que nunca pasan de moda, convirtiéndolo en un postre irresistible, perfecto tanto para celebraciones especiales como para acompañar un café. En esta oportunidad, te daremos el paso a paso para elaborar el famoso bizcocho de zanahoria, pero esta versión lleva a esta delicia al siguiente nivel.
Lo que hace diferente a esta receta es que la preparación lleva nueces, nibs de cacao y se decora con crema de chocolate y glasa, una combinación de sabores que no puede decepcionar a nadie. Este delicioso bizcocho, preparado en un molde tipo plumcake, posee una textura húmeda, la cual se potencia con el toque crujiente de nueces y nibs de cacao.
Ingredientes:
- 3 huevos
- 250 g de azúcar
- 140 ml de aceite de oliva
- 200 g de harina
- 20 g de levadura en polvo
- 1 cucharadita de canela en polvo
- 1 yogur
- Pizca de sal
- 200 g de zanahoria rallada
- 100 g de nueces peladas y troceadas
- 50 g de nibs de cacao
Para la cobertura
- 100 g de crema de chocolate y avellanas
- 20 ml de leche
- 100 g de azúcar glas
Paso a paso
Esta receta es muy sencilla de realizar y lo primero que debes hacer es rallar las zanahorias previamente peladas y lavadas. Luego, tienes que secarlas con papel de cocina, tratando de quitarle la mayor cantidad de agua que puedas. En este momento también te recomendamos que dejes las nueces listas, troceándolas en pedacitos pequeños y el horno precalentado a 180 °C.
Acto seguido, bate los huevos con el azúcar y el aceite hasta obtener una mezcla cremosa, añade la harina tamizada junto con la levadura y la canela, revolviendo bien hasta lograr una mixtura uniforme. Luego, agrega el yogur, la sal, la zanahoria rallada, las nueces troceadas y los nibs de cacao, sin dejar de mezclar.
Engrasa un molde rectangular con aceite, vierte la masa y hornea durante aproximadamente 45 minutos. Comprueba la cocción introduciendo un palillo en el centro; si sale limpio, el bizcocho está listo. Deja enfriar el bizcocho en una rejilla antes de cubrirlo con la crema de chocolate, extendiéndola uniformemente con una espátula. Por último, mezcla la leche con el azúcar glas hasta obtener una consistencia densa, pero manejable y dibuja líneas paralelas sobre la crema de chocolate.