Viernes 14 de Marzo 2025
NUMISMÁTICA

Moneda de cobre de la independencia de EE.UU. se cotiza en miles

Es considerada una pieza de colección.

Escrito en ESPECTÁCULOS el

Una modesta moneda de cobre, testigo silencioso de los albores de Estados Unidos, ha alcanzado un precio sorprendente en una reciente subasta, demostrando que la historia y la rareza pueden superar con creces el valor material. 

La pieza, acuñada en 1787, durante los primeros años de la independencia estadounidense, se vendió por la suma de 22,800 dólares en una subasta de Heritage Auctions el 11 de enero de 2024.

Un vistazo al pasado

Esta moneda, conocida como la "1787 New York Excelsior Copper, Indian and New York Arms", es un testimonio tangible de una época en la que la joven nación luchaba por establecer su identidad y economía.

Su diseño presenta un nativo americano con un hacha y un arco en una de sus caras, mientras que el reverso muestra las armas de Nueva York, con las figuras de la Libertad y la Justicia flanqueando un escudo y una pequeña águila.

Rareza y significado histórico

Lo que hace que esta moneda sea tan valiosa no es su impecable estado de conservación, sino su rareza y su significado histórico. Perteneciente a un período en el que la acuñación de monedas era principalmente un asunto privado, antes de que el gobierno federal asumiera el control en 1792, esta pieza es un recordatorio de los desafíos y la determinación de los primeros estadounidenses.

Una pieza con mucha historia. Fuente: (Instagram)

Más que simple cobre

A pesar de su desgaste y pátina, cada rasguño y abolladura en la superficie de la moneda cuenta una historia, conectando a los coleccionistas con un pasado lejano. Para los numismáticos, esta pieza es un objeto invaluable, una ventana al pasado de Estados Unidos.

El valor de la historia

A buscar entre los cajones. Fuente: (Instagram)

Este caso demuestra que el valor de un objeto no siempre reside en su apariencia física, sino en la historia que lleva consigo. La "1787 New York Excelsior Copper" es un ejemplo de cómo una simple moneda de cobre puede convertirse en un tesoro codiciado, capaz de alcanzar miles de dólares en el mercado de coleccionistas.