La mermelada de cáscaras de naranja es una de las recetas consideradas un gran tesoro en el mundo culinario. Su popularidad se debe al particular sabor de la cáscara de la fruta, que concentra toda la esencia y sus aceites, logrando así que sea más intenso, pero amargo y dulce a la vez.
Esta conserva es muy versátil y puede utilizarse para una cantidad incontable de recetas, desde un bizcocho hasta quesos y carnes. Eso sí, en el momento de poner manos a la obra, es necesario que tengas en cuenta que es una elaboración que requiere un poco más de tiempo y dedicación debido a su toque artesanal.
Ingredientes
- Cáscara de cinco naranjas
- Jugo de una naranja grande
- 500 g de azúcar
- 1 taza de agua
Preparación de la receta
El primer paso de una de las recetas de la abuela consiste en pelar las cinco naranjas. Una de ellas se exprime en un jugo, ya que esto ayudará a rebajar el amargor que aporta el albedo, es decir, la parte blanca que se encuentra entre los gajos y la piel de la fruta.
Separa las cáscaras y colócalas en una olla con agua hirviendo. Deja hasta que el agua se tiña, este paso sirve también para rebajar el sabor amargo que puede tener la mermelada. Agrega azúcar y espera hasta que la preparación se espese.
Cuando la consistencia está espesa, es porque la mermelada está lista. Separa en frascos que se puedan cerrar herméticamente.
Recomendaciones
Como ya comprobamos, es una de las recetas de mermelada más sencilla que podrás encontrar en la gastronomía, es por ello que también queremos ayudarte a conservar correctamente tu delicia culinaria. Para esto, solo debes cerciorarte de que los frascos no tengan grietas, esterilizarlos y llenarlos con un embudo adecuado para conservas, que tiene la boca para que el dulce se introduzca sin problemas en el recipiente.