Si quieres darle personalidad a la decoración de tu hogar, pero no sabes cómo lograrlo, en este artículo te revelaremos una tendencia que está en auge en estos días y que promete renovar por completo cualquier espacio. Nos referimos a las paredes con ladrillo a la vista, un diseño clásico y atemporal que los expertos aseguran que han dejado de ser exclusivas del estilo industrial.
Los ladrillos a la vista han evolucionado para adaptarse a diversos estilos que pueden ir desde el rústico hasta el contemporáneo, añadiendo textura y carácter al interior de casa. Lo bueno de este tipo de decoración es que existen diferentes opciones de acabado, desde ladrillos restaurados hasta paneles que los imitan.
- Ladrillo blanqueado y con zócalo
Un ejemplo de la adaptación del ladrillo visto a la decoración de tu casa es blanqueándolo, un detalle que aportará luminosidad y textura al lugar, que se potenciarán con un zócalo lacado en la parte inferior del muro. Esta combinación de la pared blanqueada y el zócalo liso al mismo tono recorta visualmente la pared, añadiendo un toque estético distintivo al interior de tu vivienda.
- Pared de ladrillo y techo abovedado
Este estilo de decoración puede fusionar diferentes elementos arquitectónicos, la pared de ladrillo con el techo abovedado, añadirá cohesión y profundidad al lugar. Con tonalidades rojizas o rosadas, el ladrillo también puede integrarse con materiales naturales como madera o metales oscuros, creando un ambiente super acogedor.
- La versatilidad del ladrillo a la vista
Este tipo de diseño tiene la virtud de adaptarse a diferentes estilos y colores, ya que puedes integrarlo a la cocina y el comedor, logrando una decoración cálida y rústica. El ladrillo a la vista se fusiona a la perfección con materiales como el negro en mobiliario de madera teñida o metal, creando contrastes modernos con vidrio, cemento, acero, latón y cobre.