Si estás en busca de una planta resistente, de fácil mantenimiento y con una floración espectacular, estás en el sitio indicado, puesto que a continuación te daremos una alternativa que no puedes pasar por alto. En esta ocasión, te presentamos el echinopsis eyriesii, un cactus erizo originario de América del Sur, el cual se ha convertido en uno de los preferidos de los jardineros por su gran capacidad para sobrevivir en condiciones adversas y a sus bellas flores.
Este cactus erizo pertenece a la familia de las cactaceae y es nativo de regiones que van desde el sur de Brasil hasta el norte de Argentina, su nombre proviene del griego “echinos” (erizo) y “opsis” (apariencia). Su tallo, de forma esférica, está diseñado de manera estratégica, ya que esta planta puede almacenar grandes cantidades de agua, permitiéndole sobrevivir largos periodos sin riego.
Flores nocturnas de belleza incomparable
Uno de los mayores atractivos del echinopsis eyriesii son sus espectaculares flores, ya que poseen un diámetro de hasta 10 centímetros y una longitud que puede alcanzar los 25 centímetros. Otro detalle que hace que esta planta sea muy particular es la forma de sus flores, las cuales se abren principalmente al atardecer, las cuales parecen una trompeta que desprende un aroma penetrante.
Cuidados básicos: riego mínimo y temperaturas adecuadas
A pesar de su llamativa e impactante floración, el cuidado del cactus erizo es muy sencillo:
- Riego: los expertos aconsejan regar cada tres semanas en las estaciones más frías del año (regarlo una vez al mes) y puede aumentarse el riego cada dos semanas entre abril y octubre.
- Temperatura: en la época fría, lo recomendado es mantenerlo en un ambiente con temperaturas entre 10 y 14 °C.
- Limpieza: otro detalle que hay que tener en cuenta es que después del invierno, una ligera pulverización con agua con bajo contenido en cal puede ayudar a eliminar el polvo acumulado en los brotes.