Quitar la grasa pegada a las sartenes puede ser difícil, pero hay un truco de limpieza sencillo, natural y económico que puede facilitar esta tarea en la cocina: el jugo de limón.
Este ingrediente común en cualquier hogar no solo aporta frescura a los platillos, sino que también puede convertirse en una gran herramienta para eliminar grasa difícil sin complicaciones.
El secreto del jugo de limón está en su contenido de ácido cítrico. Este compuesto natural tiene propiedades desengrasantes que rompen las partículas de grasa adheridas, haciendo más fácil su limpieza.
Además, es un desinfectante natural que combate bacterias, dejando tus utensilios no solo limpios, sino también higiénicos. Asimismo, el limón neutraliza olores desagradables, dejando en su lugar un aroma.
Sigue estos sencillos pasos para devolverle a tus sartenes su brillo original. Llena la sartén con un poco de agua y colócala en el fuego. Esto ayudará a aflojar los residuos adheridos.
Exprime uno o dos limones directamente sobre la sartén caliente. Si no tienes limones frescos, el jugo embotellado también funciona. Retira la sartén del fuego y permite que el jugo repose entre 10 y 15 minutos.
Usa una esponja suave o un cepillo para limpiar los restos de grasa que se hayan desprendido. Lava la sartén con agua tibia y detergente para eliminar cualquier residuo de limón.