En el mundo del maquillaje, las cejas han pasado de ser un detalle complementario a convertirse en protagonistas. Unas tupidas y bien definidas son el foco de atención con técnicas como el microblading, el laminado y una amplia gama de productos específicos.
Las tendencias actuales se inclinan por cejas pobladas y con un aspecto natural y despeinado. Aunque estas propuestas priorizan la naturalidad, el diseño sigue siendo clave para lograr que favorezcan cualquier tipo de rostro.
Independientemente de si se opta por cejas gruesas o más finas, el diseño siempre debe estar cuidado. Definirlas correctamente, ya sea con maquillaje o técnicas más permanentes, es fundamental para destacar su forma.
Para quienes prefieren mantener un enfoque más natural, existen formas sencillas de mejorar la apariencia. Primero hay que aprender a peinarlas correctamente y utilizar productos básicos, como un gel fijador transparente o con tinte suave.
Peinar las cejas hacia arriba es una técnica que crea un efecto de volumen similar al laminado. Productos accesibles como los geles fijadores pueden ser grandes aliados para lograrlo.
Otro aspecto importante es mantener las cejas saludables y fortalecidas. Un sérum de crecimiento puede ayudar a que luzcan más densas y tupidas con el tiempo, evitando la necesidad de depender del maquillaje.