En la jardinería, nada se compara con la satisfacción de disfrutar del esplendor de un espacio lleno de vida. Ya sea en una terraza, balcón o jardín, las plantas y sus colores vibrantes son una fuente de alegría, especialmente si sabemos cómo planificar su disposición a lo largo de las estaciones.
¿Tu jardín parece apagado en otoño e invierno? ¿No logras que se vea vibrante durante la primavera o te falta color en verano? Esto puede suceder si no se planifica bien la selección de plantas. Con un calendario floral adecuado, puedes asegurar que brille durante todo el año.
Flores para la primavera: comienza temprano con las plantas adecuadas
Para lograr un jardín de cuatro estaciones, es esencial considerar distintos grupos de plantas. No basta con centrarse solo en las perennes, dado que estas no florecen hasta más tarde en la temporada. Para un comienzo anticipado, incluye bulbos y arbustos enanos que se abren antes de que llegue la primavera.
Los tulipanes, por ejemplo, plantados en otoño, marcan el inicio de la estación con sus colores brillantes. También los narcisos, que florecen rápidamente, añaden un toque cálido y alegre, mientras que las violetas aromáticas y los jacintos de uva perfuman el ambiente preparando el terreno para el despertar de la jardinería primaveral.
Plantas resistentes para un verano radiante
El verano es la época en la que el sol invita a las plantas a mostrar su máximo esplendor. Las flores como las petunias, los geranios y las rosas no solo soportan el calor, sino que ofrecen una prolongada floración. Las petunias, con su gama de colores, son ideales para macetas y cestas colgantes. Por su parte, los geranios aportan un contraste con su verde intenso y atraen a polinizadores, como las abejas.
Las hortensias son otra opción destacada para los meses más cálidos. Resistentes al calor y con una floración duradera, se convierten en un clásico de la jardinería de verano, adornando jardines y balcones con sus grandes flores.
Flores de otoño e invierno: belleza en cada estación
Incluso cuando las temperaturas bajan, existen plantas que logran mantener su belleza. Los crisantemos, por ejemplo, florecen durante todo el otoño, mientras que el brezo morado es ideal para añadir color en los meses más fríos. Para quienes buscan una opción resistente en invierno, el viburno, con sus flores rosadas, es una excelente elección.