Las orquídeas son algunas de las plantas más especiales de todas; son capaces de transformar por completo tu jardín gracias a sus icónicas flores. Eso sí, es importante mantener un cuidado especial para evitar que se marchiten por falta de mantenimiento.
Entre los cuidados más importantes a los que debes prestar atención, está el tipo de abono que debes usar y uno de los consejos más destacados es la idea de crear tu propio abono casero, el cual no tiene nada qué envidiarle al convencional.
Así puedes mantener estas plantas de forma radiante
La clave de este abono es que contenga potasio y fósforo, nutrientes esenciales para la floración. De igual modo, es importante que estas plantas puedan crecer sin mucha sobrecarga en sus raíces y de ahí la necesidad de un abono suave. Para esto, solo debes reunir los siguientes ingredientes:
- 2 cáscaras de plátano (maduro).
- 1 litro de agua.
- (Opcional) 1 cucharada de azúcar morena.
Así se elabora este abono
Lo primero es cortar las cáscaras de plátano en trozos pequeños. Acto seguido debes hervir el litro de agua y agregarlas por unos 10 minutos, justo hasta que empiece a hervir el agua.
Para que funcione de forma correcta, puedes añadir un poco de azúcar morena para aumentar los nutrientes disponibles. Eso sí, este paso es totalmente opcional.
Con esto en mente, debes aprender a cómo aplicar el abono directamente sobre tus orquídeas, esto se debe realizar de la siguiente manera: aplica este abono una vez cada 15 días durante la etapa de crecimiento o pre-floración. Lo debes diluir en una porción 1:1, es decir, una parte de agua con una parte de abono. Finalmente, vas a regar la planta directamente en la tierra, evitando mojar las hojas o las flores de las orquídeas.