El reciclaje nos propone una mirada funcional de esos artículos o materiales que quedaron en casa olvidados. Por medio de la reutilización, se le puede dar una segunda oportunidad o nueva vida a un frasco de vidrio y, tras algunas modificaciones y adaptaciones, convertirlo en un candelero con el que sostener una vela en casa y, además, decorar un rincón.
Hay muchas iniciativas sobre cómo lograrlo; sin embargo, destaca la que ofrece la cuenta de Instagram @amorporpintar, quien, por medio de un video, demostró cómo reutilizar este recipiente de vidrio al cambiarlo hasta el punto de darle una imagen luminosa y colmada de ternura.
Para poner en práctica este proyecto de reciclaje, se valió de un frasco de vidrio pequeño, tomó la manija plástica de un bidón de agua, pegamento, un foil stamping, pintura y un frasco con efecto esmerilado.
El paso a paso de esta propuesta de reúso es muy simple. Una vez que retiró la manija del bidón plástico, la calzó en la boca o el borde superior de este recipiente de vidrio. Como en el caso del video, esta era de color azul. La adecuó pintándola de tal forma que la dejó con un aspecto similar al óxido.
En cuanto a la base del recipiente de vidrio, la decoró con la figura de una mariposa y, para lograrlo, utilizó la etiqueta adhesiva impregnada con pegamento. La juntó a la superficie de vidrio y, cuando estuvo seca, retiró el plástico para así dejar la figura impresa. Posteriormente, le dio un efecto esmerilado, la colocó en un rincón y dentro le introdujo la vela.
El efecto esmerilado en este reciclaje se refiere a darle al frasco un aspecto mate o rugoso. Generalmente, se aplica sobre superficies de plástico o de vidrio, y la idea es crear un efecto especial, como lo es difuminar la luz. Esto hace que, al introducir la vela en su interior, la luz que emite sea mucho más tenue y cree una sensación de calidez.