En esta oportunidad, te revelaremos un remedio casero para aplicar en tus plantas que puede marcar una gran diferencia en su crecimiento y salud. Este truco tiene tres factores que todos buscamos, ya que es económico, fácil de implementar y lo mejor de todo es que hará magia en tu jardín.
Por si no lo sabías, los fósforos de madera, también conocidos como cerillas, que muchas personas usan diariamente, son un excelente abono para las plantas. Lo que ocurre es que las cerillas contienen fósforo, uno de los 17 nutrientes esenciales para que las especies vegetales se desarrollen de manera óptima.
En este artículo, te explicaremos cómo añadir este producto al sustrato de tus macetas, logrando mejorar el aspecto de tus plantas de manera considerable. Según el International Plant Nutrition Institute, este mineral ayuda de muchas maneras al desarrollo de tus especies.
Este producto contribuye al proceso de fotosíntesis, facilita el transporte de nutrientes beneficiando al crecimiento y reproducción de las plantas. Al añadirle fósforo a tus especies, conseguirás que tengan hojas más frondosas, colores fuertes y una mayor resistencia a enfermedades o plagas.
Cómo aplicar los cerillas a tus plantas
El procedimiento para añadir fósforo a tus plantas es muy sencillo, ya que consta de pocos pasos y no necesitarás gastar mucho dinero.
- Cantidad: lo primero que debes hacer es calcular el número de cerrillas, lo cual dependerá del tamaño de la planta y la cantidad de tierra que tenga la maceta. No hay un número exacto, por lo que te aconsejamos que uses tu criterio para hacerlo.
- Ubicación: las cerillas deben ser insertadas verticalmente en la tierra, con la cabeza hacia abajo (la zona que contiene fósforo que en el mayor de los casos es rojo)
- Riego: a la hora de añadir agua a tus plantas debes asegurarte de mantener el sustrato húmedo, lo que garantizará que los nutrientes se liberen gradualmente en la tierra.