Una de las plantas más deseadas a la hora de sumar color a jardines, balcones y terrazas, sin duda, son los geranios debido a su belleza y resistencia. No obstante, estas especies tienen un gran enemigo y es el frío, por ello, en este artículo te revelaremos cómo cuidarlos en invierno.
Para lograr una floración exuberante en primavera, estas plantas requieren cuidados específicos en la época más fría del año. Más allá de que sean especies robustas, los geranios no toleran temperaturas inferiores a los 10ºC, por lo que debes tener en consideración algunos consejos que te brindaremos a continuación.
El frío, el mayor enemigo de los geranios
Traslado al interior: si cultivas geranios en macetas o vasijas, lo ideal es que cuando comiencen los días fríos es moverlas al interior del hogar. Ten en cuenta que esta planta se desarrolla de manera óptima en interiores, por lo que no tendrás inconvenientes al trasladarlas.
- Protección exterior: si no tienes la posibilidad de ingresarlas a tu casa, trata de cubrirlas de alguna manera, ya sea colocando un cobertizo o cubrirla con un plástico o algún material sintético.
- Luz: el secreto para un crecimiento saludable.
Uno de los factores a tener en cuenta es la luz solar, puesto que es esencial para que los geranios florezcan en plenitud, más que nada en los días más fríos. En el invierno, si tu planta está en el interior, colócalos cerca de una ventana orientada al sur para tener al menos 6 horas diarias de luz. Si resides en una zona donde el invierno no es tan crudo, considera dejar tus geranios en el exterior, pero no olvides protegerlas adecuadamente del frío.
Protección contra las heladas
Las heladas son altamente perjudiciales para los geranios, pero a continuación te daremos algunas soluciones prácticas para mantenerlos a salvo. La mejor alternativa es usar tutores y un trozo de plástico para crear una especie de invernadero, más que nada si tus especies están en tu terraza o balcón. Con las heladas, es esencial proteger las raíces y la mejor manera de hacerlo es cubriendo la tierra de la maceta con materiales como paja, corteza de pino o compost.