Durante años, los zócalos han sido un elemento estándar en las paredes al cumplir funciones prácticas como protegerlas del desgaste y prevenir la humedad. Sin embargo, las tendencias en diseño de interiores y decoración están evolucionando.
Cada vez más hogares eligen eliminar este detalle tradicional, apostando por muros completamente lisos que priorizan la estética minimalista y moderna. La decisión de prescindir de los zócalos se debe a la búsqueda de ambientes más serenos y espacios visualmente amplios.
Este enfoque sigue la filosofía del estilo nórdico, que pone énfasis en la funcionalidad y la simplicidad. Con el lema "menos es más", se refleja en la eliminación de elementos innecesarios, permitiendo que las paredes se conviertan en lienzos despejados que potencian la luz.
Aunque los zócalos siguen presentes en algunos diseños por razones puramente estéticas, su uso está en declive. En lugar de estos, los propietarios y diseñadores adoptan materiales y técnicas que no solo protegen los muros, sino que también contribuyen a una apariencia más moderna.
Para quienes buscan paredes lisas pero funcionales, existen opciones que ofrecen protección contra el desgaste y la humedad. La pintura con acabado de esmalte o satinado es resistente y fácil de limpiar.
El papel vinílico ofrece una gran durabilidad y es capaz de resistir golpes y el relente. Además, aporta un toque decorativo sin necesidad de añadir otros elementos.
Los revestimientos de madera son una alternativa elegante y duradera que pueden cubrir toda la altura del muro eliminando la necesidad de zócalos tradicionales. Los paneles de madera ofrecen un acabado liso y sofisticado que encaja con diferentes estilos de decoración.