Lunes 23 de Diciembre 2024
NUMISMÁTICA

Calendario solar en 10 centavos: la moneda mexicana que vale 1 millón de pesos

Una pieza que ha trascendido el paso del tiempo.

Moneda de 10 centavos de 1936. Fuente: (Instagram)
Escrito en ESPECTÁCULOS el

Un pequeño disco metálico puede contener un valor incalculable, tanto histórico como económico, sobre todo si pensamos en un mercado tan fluctuante como es la numismática. Entre tantas ofertas, una moneda mexicana de 10 centavos acuñada en 1936 ha despertado el interés de coleccionistas al ser ofrecida por un asombroso millón de pesos.

¿Por qué es tan valiosa la moneda de 10 centavos de 1936?

El diseño de esta moneda de 10 centavos de 1936 es una ventana al pasado de México, ya que fusiona elementos prehispánicos y símbolos nacionales. En el anverso de la pieza se observa el majestuoso escudo nacional, con el águila devorando una serpiente, emblema de poder y soberanía. Está rodeado por ramas de encina y laurel, que simbolizan honor y victoria.

Reverso y anverso de la moneda de 10 centavos de 1936. Fuente: (Instagram).

Para el reverso de la moneda de 10 centavos de 1936 se eligieron los círculos exteriores de la icónica Piedra del Sol o calendario azteca, un tesoro cultural que representa el conocimiento astronómico de las civilizaciones mesoamericanas. La pecunia incluye también la denominación, el año 1936 y la marca de ceca "M" del Banco de México.

Con especificaciones técnicas notables —fabricada en cuproníquel, con un peso de 5.5 gramos y un diámetro de 23.5 mm—, esta moneda de 10 centavos destaca por su precisión y detalles únicos para la numismática.

¿Por qué una moneda de 10 centavos vale un millón de pesos?

El elevado precio que se le atribuye a esta moneda de 10 pesos de 1936 se fundamenta en tres razones principales. Encontrar ejemplares de esta emisión en circulación es extremadamente inusual, lo que incrementa su exclusividad.

Moneda de 10 centavos de 1936 que se vende por Mercado Libre. Fuente: (Instagram).

Además, es una pieza que, como testigo de una época histórica, atrae la atención de quienes valoran las piezas con pasado. Por último, los ejemplares de la moneda de 10 centavos en condiciones casi perfectas, conocidos como "sin circular", son especialmente apreciados por los expertos en numismática, ya que mantienen intactos los detalles originales.

El coleccionismo de monedas puede ser más que un hobby; es también una puerta hacia la historia y, en ocasiones, una inversión inesperada. Este ejemplar de 10 centavos de 1936 demuestra que incluso una moneda de baja denominación puede alcanzar valores insospechados.