No cabe duda de que el invierno es bastante cruel con nuestro jardín, ya que las temperaturas bajas traen consigo un desafío importante para los amantes de la naturaleza. Si bien para muchos esta estación del año es especial, los días fríos pueden causar estragos en nuestras plantas.
Si tus plantas están sufriendo en esta época del año, en este artículo te brindaremos la guía definitiva de los jardineros para salvar tus especies de los rigores del invierno. A continuación, te daremos algunos tips para que tengas en cuenta para proteger el jardín durante esta temporada.
Si adviertes alguna de estas señales en tus plantas, es probable que estén sufriendo los efectos del invierno:
- Follaje blando o ennegrecido.
- Manchas oscuras en las hojas.
- Troncos con aspecto leñoso.
- Suelo que permanece húmedo por demasiado tiempo.
- Podredumbre o roturas en los tallos.
- Quemaduras en las puntas de las hojas.
- Aparición de plagas con más frecuencia.
¿Cómo afecta el invierno a las plantas?
El frío puede generar varios problemas en las plantas, desde estrés hasta daños irreversibles, ya que las heladas dificultan la absorción de nutrientes y agua. Según los expertos, las temperaturas extremadamente bajas pueden quemar los tejidos vegetales, retrasar su crecimiento o incluso causarles la muerte.
Consejos para proteger tus plantas del frío
Llévalas al interior: un consejo que no puedes pasar por alto es que lo mejor es trasladar tus plantas a un espacio interior o cálido. Si no puedes moverlas al interior de tu hogar, colócalas en zonas protegidas del viento y la helada, como balcones cerrados, o improvisa un invernadero cubriéndolas con plástico.
- Agrúpalas: es una gran alternativa para que se mantenga en un ambiente un poco más cálido. Puedes colocarlas juntas, puesto que son capaces de generar calor entre sí.
- Evita podarlas: en esta época del año, las hojas secas pueden servir como una capa protectora, por lo que es mejor esperar a que pase el frío para la poda.
- Reduce el riego: otro tip muy importante es mermar el riego, por el hecho de que en el invierno el agua se evapora más lentamente, lo que puede hacer que las raíces se pudran.