Viernes 13 de Diciembre 2024
NUMISMÁTICA

Con esta moneda de 1 centavo de euro puedes comprar una casa

Una pieza que guarda algo más que un pedazo de la historia monetaria europea.

Moneda de 1 centavo de euro. Fuente: (Instagram)
Escrito en ESPECTÁCULOS el

Una peculiar moneda de 1 centavo de euro, a pesar de su diminuto valor nominal, puede alcanzar cifras sorprendentes en subastas, llegando a costar lo suficiente para comprar una casa. Aunque suelen ser escasas, hay una pieza en particular que rompe los esquemas dentro de la numismática.

Fabricada en Alemania en 2002 y diseñada por el arquitecto Rolf Lederbogen, esta moneda de 1 centavo de euro se distingue por dos detalles únicos que despiertan el interés de los entusiastas de la numismática por la pieza.

¿Cómo es la moneda de 1 centavo de euro?

Las monedas de 1 centavo de euro presentan un diseño distintivo, según el país emisor. En el reverso común de la pecunia, creado por Luc Luycx, se muestra un globo terráqueo que resalta Europa, rodeado por las doce estrellas de la Unión Europea. Son acuñadas con acero revestido de cobre, tienen un color rojizo y un diámetro de 16,25 mm.

Anverso de la moneda de 1 centavo de Alemania 2002. Fuente: (Instagram)

¿Por qué es valiosa la moneda de 1 centavo de euro de Alemania 2002?

En su reverso aparece la hoja de un roble acompañada de dos bellotas, rodeada por las estrellas representativas de la Unión Europea. Pero lo que realmente la hace especial es su composición: utiliza un acero distinto al de las monedas convencionales, lo que le otorga un color atípico.

Estas particularidades han elevado su valor estimado en subastas de hasta 50.000 euros. En plataformas como eBay se ha llegado a tasar en 45.000 euros. Su escasez es tal que quienes poseen un ejemplar pueden obtener importantes ganancias al venderla.

Anverso y reverso de la moneda de 5 centavos de euro de Francia 1999. Fuente: (Instagram)

Otras monedas de 1 centavo de euro valiosas

Si bien esta moneda de 1 centavo es un caso excepcional, no es la única que despierta interés en el ámbito de la numismática. Por ejemplo, el coleccionismo busca por todos lados a la que muestra en su anverso la icónica figura de Marianne, símbolo de la patria francesa. Este ejemplar puede alcanzar valores de hasta 800 euros en el mercado.

Por otro lado, las monedas de 20 centavos del mismo año, que llevan el retrato de Miguel de Cervantes en su reverso, también son apreciadas por los coleccionistas. En subastas, su valor puede superar los 1.500 euros, consolidándose como piezas deseadas dentro del mundo de la numismática europea.